El ciclo escolar dio inicio a través de misas y paraliturgias que nos reunieron como comunidad. Durante estos espacios, compartimos signos que nos invitan a reflexionar y a dar sentido a lo que viviremos juntos durante el año. La Biblia, el regalo, la estrella, el pan y el vino nos recordaron la importancia de dejarnos guiar por la Palabra de Dios, de trabajar por una comunidad más humana y de vivir con gratitud, colaboración y esperanza.