Acompañar mujeres y hombres en su desarrollo como personas competentes, conscientes, compasivas y comprometidas; ofreciendo herramientas para encontrar su sentido de vida en un camino de esperanza, que le impulse al servicio, al compromiso con la fe, la justicia, la reconciliación y la ecología, para la transformación de una sociedad donde se vivan los valores cristianos.